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jueves, 30 de mayo de 2013

El gran golpe (The Thieves).


Aprovechamos el estreno en cines en España mañana 31 de Mayo de "El gran golpe", es decir "The thieves" de Choi Dong-hoon, para resubir nuestra reseña publicada después de poder haberla disfrutado en el Festival de Sitges.

Una de las películas asiáticas más grandes y esperadas del año era para nosotros sin duda, "The Thieves", la obra más ambiciosa de Choi Dong-hoon, que se ha convertido este verano en la película coreana más taquillera de la historia, solo superada por el blockbuster estadounidense "Avatar".

"The Thieves" es una vibrante película de grandes robos a la vieja usanza, con ingeniosos y agudos diálogos, traiciones y enredos, camaradería, giros de guion, mucha acción espectacular, delincuentes carismáticos... y un reparto coral impresionante, en esta ocasión lleno de estrellas del celuloide asiático. Todo ello con un tono juguetón e impredecible y el ritmo endiablado al que nos tiene acostumbrados el director.

Pepsee, una ladrona que sale de la cárcel gracias a un perdón especial, se une a su viejo compinche Popie y Yenycall para hacer un trabajo en Macao, y robar un diamante valorado en 37 millones de dólares.
Cuando llegan a Macau se reencuentra con un viejo conocido al que daban por perdido y del que no guardan en absoluto buen recuerdo: Macao Park, el hombre al que estaba comprometido Pepsi y quién la traicionó al dejarla tirada en su último golpe juntos, cuando tenían planeado casarse.

Choi Dong-hoon es un director de personajes y actores; sus películas son todo un espectáculo que funciona gracias a su dirección y a la química y camaradería de los actores,
En esta ocasion no solo repite la formula de sus anteriores trabajos ("The Big Swindle", "Tazza" y "Woochi"), películas sobre ladrones y estafadores, no solo divertidas sino de gran calidad artística, si no que repite además con dos de sus actores fetiche, Kim Yun-Seok y Kim Hye-soo, quienes cuentan precisamente con el papel mas importante y protagónico en el film.

El dinámico guion de la película, cuidadosamente escrito y lleno de ingenio y energía, así como los dialogos ágiles y mordaces, permiten a los actores lucirse y tener su propio "momento de gloria", a pesar de contar con un amplio y glamuroso reparto coral. Todos, por muy poco tiempo que tengan para desarrollarse, están muy bien caracterizados, y se benefician de la personalidad, talento y carisma de los actores, de un reparto excelentemente elegido.
Además entre ellos se genera una gran química, que va desde la camaradería y el amor a la enemistad y rivalidad mas profunda.

Como ya hemos comentado, el reparto es simplemente impresionante, un all-star en el que tenemos a Kim Yun-Seok (The Yellow Sea), Lee Jeong-jae ("Housemaid 2010"), Kim Hye-soo ("Villain and Widow"), Kim Hae-sook ("My Mom"), Jeon Ji-hyeon ("My Sassy Girl") y Kim Soo-hyun (The moon that embraces the sun) por el lado surcoreano, y Simon Yam (Sparrow, PTU), Angelica Lee (The Eye) y Derek Tsang (Dream Home, director de Lover´s discourse) y el surcoreano Oh Dal-soo ("Troubleshooter"), que hace de enlace entre los dos grupos,  por el lado chino.

Ellos forman estos dos grupos de ladrones que tendrán que colaborar en el golpe organizado por Macao Park, cada uno aportando su especialidad,  pero no tardan en aparecer las rivalidades y las traiciones entre ambos bandos, y nadie confía (y con razón) en nadie. Por si fuera poco los personajes con más peso comparten malos recuerdos de algunos de sus otros compañeros de este extraño grupo, con lo que las tensiones y las cuentas pendientes tienen una gran importancia en el futuro del golpe.

La acción de la película que gana más ímpetu a medida que avanza la historia, esta altamente influenciadas por el cine de Hong Kong, pareciendo que en ocasiones estemos ante un homenaje muy respetuoso y hecho con mucho amor al cine de la ex-colonia inglesa. Cosa que se complementa a la perfección con las localizaciones en Hong Kong y Macao, y el reparto hongkones.
El film se guarda para la parte final la coreografía de acción más espectacular y acelerada, para dar rienda suelta a la parte más impactante de la película, en un sprint final antológico.

Técnicamente la películas es impecable, como es costumbre en el cine surcoreno y en el de este gran director que inteligentemente ha vuelto a trabajar con sus colaboradores habituales. La dirección, la fotografía, el sonido, o la banda sonora vibrante que complementa las fuertes imágenes de la película, son excelentes, dando un resultado tenso y elegante, con un ritmo poderoso a pesar de sus 135 minutos de duración. Las escenas de acción son adrenalínicas son el complementeo perfecto a un guión lleno de giros y con grandes personajes, para dar un resultado impecable.

"The Thieves" es un gran espectáculo, un entretenimiento muy sólido, divertido, fresco y extremadamente recomendable.

Puntuación: 9/10

viernes, 18 de enero de 2013

Nameless Gangster

Resubimos nuestra reseña de "Nameless Gangster" con motivo de su estreno en los cines españoles a partir de hoy mismo. Una excelente manera de comenzar el año con cine surcoreano en la gran pantalla, igual que el año pasado lo hicimos con "The Yellow Sea".


"Nameless Gangster" es una película de género "jopok", palabra coreana para referirse a la mafia, que llega a Sitges tras ser una de las películas más taquilleras y valoradas de su país en este año. Pero no solo es una película de gangsters de la vieja escuela, sino una interesante y critica mirada a la cultura, política y tradición coreana, y a la importancia de la familia dentro de una sociedad corrupta movida por medio del poder y la influencia.

Con una narrativa ambiciosa, saltando hacia atrás y hacia adelante entre el pasado y el presente por medio de flashbacks, y un apartado visual muy atractivo, esta fascinante y brutal película de poco más de dos horas nos narra el auge y caída en el mundo del hampa de un funcionario corrupto.

Ambientada entre finales de los ´80 y principios de los ´90 en Corea del Sur, nos retrata de manera fascinante un periodo de tiempo extremadamente turbulento, con el aumento del crimen organizado y la corrupción política bajo la dictadura del país, y luego durante el gobierno democrático.
Partimos de la historia con Choi Ik-Hyun, un funcionario de aduanas corrupto que quiere expandir sus ganancias, y por ello comienza a trabajar con un gángster local, Choi Hyung-bae, que resulta ser un familiar lejano. Poco a poco, y utilizando como arma sus contactos, ambos van ascendiendo niveles en el submundo criminal.


La actuación y presencia de Choi Min-sik es uno de los puntos fuertes de este atípica historia criminal, interpretando a un hombre cobarde, arrogante y oportunista, a un grotesco y desagradable personaje capaz de adaptarse a cada situación con ayuda de sus poderosos contactos derivados de su árbol genealógico, de su familia. Un personaje muy histriónico al que favorece la teatralidad de Choi Min-sik, dando de si una actuación impresionante, muy intensa, emocional y temperamental.
Ha Jung-woo (The Yellow Sea, The Chaser), es el encargado de darle réplica, y aunque su personaje es más secundario, y menos desarrollado y profundizado, si que esta a la altura de la estratosférica actuación de Choi Min-sik.

Técnicamente la película es excepcional, ya no solo en cuanto a la elegante y vibrante dirección de Yoon Jong Bin (quien hace unos años nos sorprendió con "Beastie Boys"), sino también por la impecable fotografía, y la inmejorable puesta en escena y ambientación de la época con los decorados, vestuario, o la banda sonora que nos transporta a la Corea de esa época.

"Nameless Gangster" es una de las películas del año, una magnífica aportación al genero con un soberbio Choi Min-sik, que revela la corrupción de una sociedad infestada de oportunistas, dispuestos a hacer cualquier cosa para sobrevivir.

Puntuación 8/10

viernes, 9 de noviembre de 2012

SItges 2012: Painted Skin 2: The Resurrection.

 “Painted Skin 2: the resurrection” llegaba a Sitges después de haber arrasado en la taquilla china. Esta secuela en la que apenas repite un personaje de la “Painted Skin” del 2008, sigue la estela de su primera parte en cuanto a tratarse de una película en la que predomina la fantasía histórica, pero esta vez, sin Donnie Yen ni ninguna estrella de las artes marciales en cartel, se centra mucho más en la historia y deja de lado la acción.
Muy en la línea de las películas de finales de los 80 como “Una historia china de fantasmas”, el duelo entre las dos actrices protagonistas hace que suba la temperatura con unos toques de erotismo que deben de haber derretido hasta al querido comité censor.

Aviso: esta reseña no es de la versión en 3D que se pudo ver en el festival, sino de la película en 2D que es la versión que he podido ver.

500 años después de haber sido encarcelada en el hielo por haber ayudado a los humanos, la zorra-demonio Xiaowai es rescatada por un pájaro-demonio, Qu´er. Consiguen escapar y llegar hasta la tierra de los humanos, donde Xiaowei necesita alimentarse de corazones para evitar volver a quedar congelada. Allí cruzan camino con la princesa Jing, que sufre de mal de amores y se dirige hasta la Ciudad Blanca, donde reside su amor verdadero, el guardia real Huo Xin.
Las dos seguirán destino hasta el palacio, de la ciudad, donde la demonio pondrá en marcha su plan para salvarse para siempre.

Las intrigas románticas dominan el guión de esta más que entretenida película, que deja hasta prácticamente la parte final las escenas de acción. Por eso quizás me haya gustado más de lo que esperaba esta secuela un tanto sui generis de “Painted skin”, que ya me gustó en su día por ese aire de historia clásica, aunque visualmente los espectaculares efectos dominen la pantalla. Wu Ershan (The Butcher, the Chef and the Swordsman) sigue pareciéndome un director excesivo con esta segunda película, para entendernos igual que me lo puede parecer Kazuaki Kiriya (Goemon), aunque hace un buen trabajo, especialmente en la primera parte de la película.

La película se beneficia y de que manera al contar con dos actrices de primerísimo nivel como Zhou Xun y Zhao Wei repitiendo en los personajes principales. Los rumores sobre tensiones entre ambas en el rodaje no se transmiten en absoluto en la pantalla, sino que ese tono semilésbico de las escenas de bañera de la película seguramente se recuerden durante años.
Ambas son uno de los motores que hacen que la película funcione, y encajan de manera perfecta con sus traumatizados personajes: una porque odia su cuerpo, y la otra porque quiere ser humana a cualquier precio.
Chen Kun vuelve a parecerme el eslabón más débil de la cadena del reparto principal, y realmente parece más una molestia para las dos chicas que otra cosa. Me quedo y de largo con la subtrama entre la adorable diablesa Mini Yang y el torpe cazademonios William Feng.

Según avanza la película sin embargo aparece otra tribu enemiga que desmonta un tanto la ambientación y la historia. El problema principal son los diseños de los personajes del mangaka japonés Yoshitaka Amano, no por malos que no lo son en absoluto, sino por no cuadrar en lo más mínimo con los, aunque recargados, más tradicionales estilismos de los demás personajes de la película. La culminación es el diseño de personaje del chaman de esa tribu, que parece más bien un malo final de algún videojuego de lucha, que otra cosa.

 Los efectos especiales son espectaculares y lucen muchísimo en pantalla, además de la grandiosidad de las panorámicas, ya sean en localizaciones o generadas por ordenador. El apartado técnico es brillante, desde la fotografía saturada de Arthur Wong, todo un mito con una filmografía impresionante que repite también de “Painted skin”, hasta el vestuario y la puesta en escena o la banda sonora de Katsunori Ishida.

Sus 130 minutos se hacen un tanto pesados y ganaría con algún recorte, pero la historia, alargada en la segunda parte, hace que aguantemos el tipo ante la pantalla, además de disfrutar de la poquita acción de la película.
En general “Painted Skin 2: the resurrection” es un film de fantasía muy disfrutable a pesar de sus excesos, y solo por ver ese duelo de divas ya vale la pena.

7 de 10

jueves, 8 de noviembre de 2012

Sitges 2012: Zombie Ass (Toilet of the dead).

Uno ya no se puede sorprender al ver que Noboru Iguchi ha dirigido una película de zombies a los que les salen una especie de criaturas devoradoras tipo alien por el ano (literalmente), a la que ha tenido a bien llamar “Zombie Ass”. Después de ver “Dead Sushi”, su otra película en la programación de Sitges 2012 (aún tenía de este año un par más que quedaron fuera), era algo casi normal el completar el ciclo digestivo-cinematográfico con esta película altamente demoledora en cuanto a bromas escatológicas se refiere.
Iguchi repasa al completo todos los gags posibles con retortijones, pedos, heces y demás, con su estilo habitual de gore tontorrón festivo y ese erotismo chusquero que le caracteriza.
No voy a hacer yo el chiste fácil de decir que la película “apesta”, porque no es así, pero si que el nivel de calidad en esta es bajito, aunque da en gran cantidad lo que el título promete: zombies, y culos.

Un grupo de jóvenes va al campo en una excursión, en el que una de ellas, una chica que quiere ser modelo, esta decidida a buscar y tragarse un parásito para que le ayude a mantenerse delgada. Encuentran al parásito al abrir un pescado del río, y poco después de tragarlo la chica siente retortijones que la hacen salir corriendo hasta una letrina cercana... entonces comienzan a aparecer del agujero un montón de zombis cubiertos... bueno, en mierda.
Los jóvenes huyen entonces hasta una casa cercana, que resulta ser del Dr. Tanaka, un científico que tiene planes diferentes para los recién llegados.




“Zombie Ass” es una nueva muestra del cine de serie Z de Noboru Iguchi en su salsa, es decir, con esa mezcla de gore salvaje y planos de braguitas, homenajes al género y el espíritu gamberro habitual. En esta película recoge multitúd de tópicos del cine de terror, desde la cabaña abandonada en el bosque, el científico loco, el grupo de jovenes variopinto, la plaga de zombies y hasta el momento de “esperad aquí, que voy a buscar ayuda”, añadiendo el catálogo de gags escatológicos al completo.
Seguramente Iguchi se proponia ser lo más asqueroso posible con los gags de mierda, y lo ha conseguido, y aunque en muchos momentos resulta gracioso o cómico, en otras acaba resultando bastante repugnante. Vamos, que no es como para ponernos a ver la peli comiendo palomitas.

Por lo menos Iguchi no centra la peli en eso y añade a los parásitos, que además de darle oportunidad de homenajear a la saga Alien unas cuantas veces (aunque a un nivel muy diferente), le permite a la peli tener algo más aparte de gags escatológicos, y además de pedos letales, podemos ver esos efectos especiales de Yoshihiro Nishimura en los larguísimos parásitos, con escenas de bondage incluidas.

 El reparto lo forman Arisa Nakamura, que después de comenzar de adolescente en el cine de terror y el modelaje parece haber vuelto con fuerza al género (repartiendo unas buenas patadas voladoras), la gravure model Asana Mamoru, y Asana Mamoru (Stop the bitch campaign 2009).
No temáis porque si que sale Asami, aunque muy brevemente como una de las zombies, igual que otro habitual de la casa como Demo Tanaka.

Justo cuando se empieza a hacer un poco larga y algo más cansina es cuando empieza la parte más loca (todavía) y las luchas finales, con lo que los 80 minutos de duración se pasan muy tranquilamente.
Ya lo dije en la reseña de “Dead sushi”, pero este tipo de pelis suelen caer en el aburrimiento una vez que se pasa la premisa inicial, pero a Iguchi le suelen quedar resultonas y entretenidas.

No es su mejor película ni de broma, pero desde luego es la mejor película de zombies que además de morder atacan con sus culos que he visto en mi vida. 

5´5 de 10

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Sitges 2012: Robo-G

Fue toda una sorpresa muy agradable que se incluyera en la programación de Sitges 2012 “Robo-G”, la última película de Shinobu Yaguchi, un director por el que tenemos una gran simpatía. Su obra se compone de comedias ligeras con golpes de humor negro, de esas que le dejan a uno con la sonrisa puesta durante toda la película, y con su nuevo trabajo vuelve a darnos otra ración de risas aseguradas.
Quizás esta sea la película de su filmografía en la que Yaguchi toca más temas sociales de fondo, desde la situación de la tercera edad pasando por la obsesión por la tecnología de la sociedad, sin dejar de lado la recurrente superación personal, “Robo-G” vuelve a ser todo un “gambatte!” hecho fotogramas.

La historia comienza en una pequeña compañía de electrodomésticos, en la que el presidente, buscando ganar fama, le encarga a tres de sus técnicos que construyan un robot para presentarlo en una feria. Una semana antes de la exposición de robótica, el robot, que apenas es capaz de dar unos pasos, acaba destruido. Con el fin de salvar su reputación, y sin tiempo para volverlo a construir, deciden buscar a alguien que encaje con el tamaño del robot, para simplemente meterle dentro y que de tres o cuatro pasos y salude al público.
Encuentran a un jubilado con ganas de sentirse útil que encaja con el tamaño, con lo que se presentan en la exposición... pero entonces el jubilado se pasa de hacerlo bien, haciendo que los fans presentes se vuelvan locos con las prestaciones del robot, ganando demasiada popularidad.

Shinobu Yaguchi nos había acostumbrado con sus tres últimas películas “Waterboys”, “Swing girls” y “Happy flight” a historias más o menos corales de superación, con las que “Robo-G” comparte el tono ligero y ese “gambatte” al que me refería al principio. Esta vez su nuevo trabajo tiene un aire más clásico todavía, quizás por tratarse de una historia más recogida que en sus últimos films y con pocos personajes, con mucha comedia física lógicamente y de enredos, muy cercana a la comedia clásica. El cine de Yaguchi esta mucho más cerca del de Koki Mitani que del humor de Hitoshi Matsumoto para entendernos, con lo que no es de extrañar que el público del Auditori conectara totalmente con la película, y estalláramos en carcajadas en cada gag.
Y es que el guión del propio Yaguchi funciona como un reloj, con esta historia de enredo tras enredo, en que la situación, como una bola de nieve, termina como una avalancha para los tres técnicos a los que les tocó el marrón de crear un robot sin tener ni idea.
Mickey Curtis, que interpreta al jubilado protagonista, se nos mete en el bolsillo con una facilidad pasmosa interpretando a ese viejete un tanto cascarrabias y medio sordo, que no esta dispuesto a sentirse un anciano, en el peor sentido de la palabra. La historia toca sin exceso de dramatismos, pero con la fuerza suficiente, ese sentir de la gente mayor y su papel en la sociedad.
Por ahí anda también uno de los mensajes de la película, como el que la sociedad este más preocupada de los avances tecnológicos que de la propia humanidad, igual que los nietos del jubilado no quieren verle a no ser que sea por obligación, pero alucinan con el robot en el que el propio viejete va dentro.

En el reparto, además del viejo rockero Mickey Curtis, que se marca el “Mr. Roboto” de Styx en los créditos finales, nos encontramos con Gaku Hamada (Fish Story), Shogo Kawai (del dúo cómico W-Enjin), y Junya Kawashima (Go Find a Psychic! ) como los técnicos del robot, y a Yuriko Yoshitaka (Gantz, Adrift in Tokyo) como una ingenera de robótica que se convierte en una groopie del robot.

Muy divertida y con un ritmo excelente, la historia hace que las poco menos de dos horas avancen sin que uno no se de ni cuenta.
Cine para todos los públicos, que además de hacernos pasar un muy buen rato, nos deja unas pinceladas de humanidad que se agradecen.


8´5 de 10

martes, 6 de noviembre de 2012

Sitges 2012: Young gun in the time

Lo de Oh-young-doo tiene mucho mérito. El del esfuerzo, el del trabajo bien hecho, el del talento que sale adelante a pesar de la falta de recursos.
Con su tercera película “Young gun in the time”, da un nuevo paso adelante en una carrera que progresa más que adecuadamente. La sorpresa inicial de “Neighbour zombie” y la confirmación de que este es un director que nos puede dar muchas alegrías en el futuro que supuso “Invasion of alien bikini”, quedan detrás con esta tercera película, en que vuelve a subir el nivel de calidad a pesar del escaso presupuesto.
Mientras alguna de las grandes compañías, o algún inversor con visión de futuro, se decide a darle a Oh Young-doo el presupuesto que se merece, disfrutemos de esta mezcla de cine negro, ciencia ficción, con las gotitas ya habituales de comedia y acción, que tan buen resultado le vuelve a dar al joven director.

El detective Young-gun, especializado en casos de poca monta, recibe un día la propuesta de una atractiva clienta, Song-hyun, de asesinar a un hombre a cambio de una gran suma de dinero. Nuestro detective rechaza la propuesta alegando el código ético de su profesión, pero queda lo suficientemente intrigado de la mujer como para seguirla una vez sale de la oficina.
El detective ve entonces como Song-hyun es secuestrada y pierde su vida en un accidente de tráfico, pero al poco tiempo la misma mujer aparece ante sus ojos, pidiéndole que le salve la vida. Young-gun deberá entonces buscar un extraño artefacto capaz de hacerle controlar el tiempo. 

“Young gun in the time”, como buen film noir, comienza en la oficina destartalada del detective, con la aparición de la femme fatale, que nos propone un misterio prometedor y utiliza un mcguffin para llevar al protagonista de un lado a otro. Por en medio el director va introduciendo sus toques habituales, como la ciencia ficción y los viajes en el tiempo en este caso, o un personaje principal con mucho más talento y fuerza de lo que nos podemos imaginar por su pinta de perdedor, además del memorable personaje de esa secretaria-jefa interpretado por la siempre sexy Ha Eun-jung.
Pero no es ella la femme fatale de la película, sino una bastante diferente: el personaje de Choi Song-hyun (Prosecutor Princess, Midnight FM), una científica paranoica, que no es desde luego una femme fatale al uso con su aspecto de geek mona, pero encaja perfectamente en la historia y el estilo del director.

Si “Invasion of alien bikini” sucedía dentro de un piso (que en realidad era el del propio director), aquí la acción no para de moverse de un lado a otro, con lo que el ritmo es mucho más dinámico esta vez. El poco presupuesto de más con el que ha podido contar se le ha debido de ir en las escenas e acción, que volverán a sorprender a más de uno por su calidad a pesar de esa falta de recursos, y la escena del accidente del coche.
Técnicamente es un film más que decente, en el que destaca sobretodo la creatividad del director y su estilo, muy fresco.

Poco más se le puede pedir a la película, que avanza con un excelente ritmo en una historia con mcguffin más que entretenida, con pequeñas lineas argumentales deliciosas como el trabajo del detective de buscar la “mascota” de una señora mayor, derrochando creatividad y simpatía.
Por si fuera poco la película cierra todas sus tramas de manera más que satisfactoria, y da pie a esperar con ganas el próximo proyecto de Oh Young-doo.

Con “Young gun in the time” tenemos un nueva muestra de film fresco, divertido, entretenido, y en absoluto cutre, hecho con muy poquito dinero. Auténtico cine independiente de calidad, que supone otro paso adelante en la carrera del director.

7´5 de 10

sábado, 3 de noviembre de 2012

Sitges 2012: Undertaker.

Dentro del cine de género de serie Z japonés, encontrarse con una película como “Undertaker” no es demasiado habitual. Estamos acostumbrados a ver esos refritos erótico-sangrientos con posters llenos de colegialas sexys cargadas con armas, que normalmente prometen mucho más de lo que ofrecen. Pero toparse con un film de género de bajísimo presupuesto que se plantee de manera seria, estando ambientado en un Japón post-epidemia zombie, pues eso, de estos no aparecen muchos, y menos aún que sean tan interesantes como este “Undertaker”, que se proyectó en el espacio gratuito del Festival de Sitges, el Brigadoon.

Con el país en estado de alerta, y la gente huyendo a los refugios del estado, un niño deja su casa para marchar a una vida segura. En el autobús hacia la zona segura va también la niña que le gusta del barrio, y aunque se sienta al lado, la cosa no termina bien debido a un accidente.
Cuando el niño despierta y ve a su amiga, esta ya ha sido atacada por los zombis, y debe dejarla huir de ella. Es entonces cuando en el bosque le recoge una figura oscura, que en realidad es un anciano que se ha comenzado a ganar la vida a costa de la epidemia, y que acoge al niño como discipulo.
Pasan los años y el niño, ya adulto, ha tomado el relevo del anciano como “enterrador”, acabando por encargo dela familia con zombis, para darles su merecido descanso.

Ya solo la premisa de la película es original, y el personaje protagonista podría dar de sí para unas cuantas secuelas. Ese traumatizado “enterrador”, que atraviesa un país infectado por la epidemia, y en el que parece seguir la vida en las zonas aseguradas por el ejército. Él sin embargo, ha elegido la vida en libertad, con el peligro de morir en cualquier esquina, pero con una misión a seguir.
“Los zombis también son personas”, que se podría decir, la película busca ese puntito de emoción de los familiares, que quieren seguir su vida adelante con el descanso de sus muertos (o mejor dicho, sus no-muertos) asegurado.

Lo que se le puede echar en cara a “Undertaker” es que le falte una gran historia para complementar todo lo demás, y es que parece una precuela de una película por llegar (y de hecho, en la web oficial se presenta como “Episodio 1”). La trama de este film de poco más de una hora es la historia del personaje como niño, y una vez adulto el llevar a cabo la misión de acabar con una joven zombie por deseo de sus padres. Ahí es donde se queda algo corta porque aunque esperamos que cualquier cosa puede pasar, solo le vemos cumplir la misión, eso si, con los efectos del trauma que sufrió de niño muy presentes.

Hay que apuntarse el nombre de Naoyoshi Kawamatsu, capaz de dirigir un film muy interesante y con una ambientación que saca mucho partido al poquísimo presupuesto, como alternativa de futuro diferente al grupito formado por los savajes directores del neo-gore japonés.
Algo parecido sucedía con “Henge”, también en la programación de Sitges 2012 y que aunque circulaba por territorios diferentes mucho más cercanos a Tsukamoto, y mucho más profunda, me ha dejado la sensación de que realmente hay futuro en el cine de género nipón de bajo presupuesto más allá de las tetas y chorros de sangre habituales.


6´5 de 10

viernes, 2 de noviembre de 2012

Sitges 2012: The Weight.

 Ah, “The Weight”. Esa película que el director del festival dijo sería una de las revelaciones de Sitges 2012 y que acabó con el público tomándosela a chufla. Es curioso sin embargo como parte de ese público, amante del cine de Lee Chang-dong, que para entendernos se mueve en terrenos muy similares por lo menos temáticamente, haya dado la espalda completamente a Jeon Kyu-hwan, reconocido en el circuito festivalero por su trilogía “Mozart town”, “Animal town” y “Dance town”.
No repitió en Sitges su éxito de Venecia, y por alguna razón este drama extremadamente duro no logró conectar con gran parte del público.

El protagonista de la película es Jung, un hombre jorobado, enfermo de artritis y tuberculosis, que trabaja como embalsamador en una funeraria. Su pasión es la pintura, en la que traslada al lienzo los retratos de los muertos que le acompañan en su día a día. Con la muerte en las manos en su trabajo, siente el peso de la vida a través de su hermano, un transexual drogadicto que se gasta en chutes el dinero que consigue prostituyéndose, con lo que nunca le alcanza para el cambio de sexo.

Este drama durísimo sobre un grupo de personajes en los arrabales de la vida, pero que se mueve con elegancia y una cierta poética, no esta como decía demasiado alejado de los oscuros dramas con protagonistas en el lado salvaje de la vida de Lee Chang-dong o Kim Ki-duk. Quizás el aspecto que más diferencia la película de Jeon Kyu-hwan de títulos como “Oasis” o “Cocrodile” sea el cierto aspecto irreal de algunos momentos de la película, en lugar de buscar el puro documental.
Más allá de eso la película es otra historia feroz sobre personajes desesperanzados en que el lúgubre ambiente de la funeraria, que hace las veces de velatorio, se centra como el auténtico hogar del protagonista, y el lugar en el que se desarrolla su vida.
La película comienza centrándose en su desgraciada vida cotidiana, un enfermo apartado de la sociedad entre muertos, con una vida social inexistente formada por las charlas con los enfermeros que traen los cadáveres y la mujer de la limpieza.
Cuando entra en juego su hermano,empezamos a ver la traumática vida de su madre y sus dos hijos, siendo Jung adoptado, a través de flashbacks de su infancia, en que el niño jorobado ya mostraba su carácter retraído y su hermano empezaba a demostrar que había nacido en el cuerpo equivocado.
 La película juega con como Jung se ha acostumbrado a  sentirse desplazado de la sociedad por su aspecto físico a pesar de todo, mientras que a su hermano, aunque sano, odia su propio cuerpo.

Kyu-hwan llena la película de poética, la de la muerte, la de la vida solitaria que se expresa a través del arte, la de la compasión del hermano mayor hacia su hermano menor. Y de desesperanza claro, aquí ni siquiera en el velatorio de un grupo de católicos hay paz para el muerto.
El ritmo es extremadamente parsimonioso y hay unos cuantos arrebatos de violencia visual a lo Kim Ki-duk que le dan un tanto de brío a una película eminentemente triste y lánguida, con una ambientación excelente en ese sentido.

Es sinceramente divertido leer como ciertas voces, amantes del cine contra más pretencioso mejor, se rasgan las vestiduras ante la supuesta desvergüenza de Jeon Kyu-hwan por realizar semejante sinsentido de película, exageradamente deprimente, buscando el favor de la crítica festivalera europea.
Por lo visto el surcoreano no debe de traer hype de los medios afines al gafapastismo, y entonces no les tiene que caer en gracia, como Quentin Dupieux pongamos por caso.

Quizás la mató el estar en sección oficial, quizás fueron las expectativas: el caso es que ”The weight” mereció bastante mejor suerte de Sitges 2012. Esperemos que en otra situación el público la pueda disfrutar. 
Si te gusta el cine de Lee Chang-dong o Kim Ki-duk, hay bastantes posibilidades de que puedas conectar con el mundo de Jeon Kyu-hwan.


7 de 10

jueves, 1 de noviembre de 2012

Sitges 2012: Flying Swords of Dragon Gate 3D

Tsui Hark volvía a Sitges con su película "Flying Swords of Dragon Gate 3D", un espectáculo lleno de acción y efectos especiales que resulta ser una revisión de”New dragon gate inn”, remake asimismo del clásico de King Hu “Dragon gate inn” de 1967, que Hark produjo en 1992.

Con la ayuda de Chuck Comisky, supervisor de los efectos visuales 3D de la película "Avatar", Tsui Hark se adentra al formato de moda y lo hace con secuencias de acción impactantes y bellas.
Y es que el film es un divertimento, un atracón de efectos especiales con un 3D impresionante que hace un uso maravilloso de las posibilidades con la profundidad de campo que ofrece este formato. Y es que no estamos ante un simple 3D efectista, donde sobresalen violentamente de la pantalla elementos, sino que realmente se suma a la experiencia de visualización y disfrute de la película.

 
 
Mientras que la película puede tener un gran éxito en su construcción técnica y en las coreografías de acción, quizá le falta algo de profundidad en la historia, una trama al principio algo confusa, pero que una vez va cogiendo forma se construye con notable facilidad y claridad.

De esta historia el punto fuerte son los variopintos personajes que aparecen en ella, aunque faltos de desarrollo algunos de ellos, si lo suficientemente caracterizados para sobresalir, tener su propia identidad y sus propias escenas de lucimiento.

Entre todos ellos seria fácil destacar a Jet Li, pero aunque esta impresionante en las escenas de acción, no es precisamnete el personaje con más tiempo en pantalla y le falta profundidad emocional, por lo que destacaría a las mujeres de la película, que son las verdaderas heroínas: Zhou Xun, Kwai Lun-mei y Li Yuchun. Tsui Hark se ha especializado en personajes femeninos fuertes y "Flying Swords of Dragon Gate" no es una excepción, lo que la convierte en un placer más que perdurable.
Todas ellas son fascinantes, inteligentes, sensibles y salvajes, incluso aquellas no tiene un papel especialmente influyente en el desarrollo de la historia, y a pesar de que se profundizan menos que en obras anteriores del director, por lo menos son muy potentes y carismáticos.

 
Bajo la estela de los clásicos del género Wuxia, "Flying Swords of Dragon Gate" es una película llena de diversión y vitalidad, que no deja descanso al espectador y que brilla especialmente por la acción, los efectos especiales y el deslumbrante 3D. No es una película perfecta ni mucho menos, pero nos proporciona lo que promete, entretenimiento y espectacularidad.


Puntuación 6/10

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